
El fin de año y sus fiestas incrementan el estrés, ya que, por lo general, aumentan las tareas laborales y personales, y nos presionamos por cumplir objetivos y metas antes del 31 de diciembre. Para hacer frente a este escenario, se recomienda priorizar, ordenarse y, sobre todo, mantener la tranquilidad, pues de ese modo, es posible evitar que el cansancio se haga crónico.
Balances, reuniones, exámenes finales, cierre del año escolar, planificaciones de todo tipo, locura por las compras navideñas, tacos interminables y bocinazos como música de fondo, son situaciones que alteran el paisaje durante diciembre y que afectan nuestro estado de ánimo.
El psicólogo de la Universidad de Los Andes y especialista en Salud Laboral del CETEP (Centro de Estudios y Tratamiento de Enfermedades Psiquiátricas), Pablo Urrutia, define el estrés como “una reacción fisiológica, cognitiva y emocional adaptativa que tenemos todos los seres humanos frente a un cambio en el contexto que estamos viviendo. Es decir, todos necesitamos, de alguna forma, estresarnos o tener un poco de ansiedad para enfrentar retos, desafíos, metas u objetivos. El problema se genera cuando el estrés se hace crónico”.
Cerrar ciclos
La urgencia por finalizar tareas y cumplir objetivos genera estrés, cuya intensidad dependerá del nivel de expectativas que se tenga. “Generalmente, en el contexto social, académico y/o laboral, el fin de año representa el momento en que hay que finalizar todo lo que uno ha venido haciendo. Esto implica cerrar ciclos y cumplir metas. Entonces, el primer consejo es optar por lo más relevante”, señala Pablo Urrutia.
Otro aspecto importante que agrega el especialista tiene que ver con la idiosincrasia chilena que intenta abarcarlo todo y de forma individual. “No pedimos ayuda, porque existe algo que se llama orgullo y que evidencia vulnerabilidad. Queremos hacerlo todo y no podemos. Eso genera estrés, y cuando éste se torna crónico, pasa a ser una psicopatología”.
Sin embargo, “si bien no existe psicopatológicamente el concepto de estrés de fin de año, podrían surgir otro tipo de psicopatologías, como trastornos de ansiedad generalizada, estrés crónico y depresión ante la imposibilidad de cumplir metas y fracasar. Aquí se conjugan dos cosas, la ansiedad y la depresión, conformando un síndrome depresivo angustioso”, explica el psicólogo.
Atención a estas señales:
- Problemas para conciliar el sueño y/o despertar varias veces durante la noche.
- Espalda y cuello tensionados.
- Desorden en la alimentación o dejar de comer.
- Sensación constante de cansancio.
- Irritabilidad y un estado de alerta que provocan falta de concentración y distracción fácil.
- Sobresaltos e hipervigilancia
- Sudor y temblores musculares
¿Se puede prevenir?
El psicólogo sostiene que sí y para lograrlo entrega algunos consejos útiles:
- Si tenemos muchas metas para fin de año, lo ideal es priorizar, dosificar y optar por lo más importante.
- Delegar y apoyarse en otros.
- Realizar ejercicios de respiración, meditación y pausas laborales efectivas.
- Evitar el consumo de alcohol, tabaco y drogas.
- Mantener una dieta balanceada en base a vegetales y frutas.
- Realizar actividad física: está comprobado que el ejercicio libera hormonas como serotonina (mejora el ánimo), dopamina (sensación de placer), oxitocina (felicidad y amor) y endorfina (relajación).
- Higiene del sueño: dejar de lado, al menos 2 horas antes de dormir, todo tipo de pantallas (celular, computador o Tablet).
¿Cómo tratarlo?
El especialista señala que para tratar el estrés es necesario, entre otras medidas:
- Generar conciencia del estado en el que se encuentra la persona, es decir, que el paciente entienda que tiene un problema que precisa resolver.
- Tener expectativas realistas sobre qué puedo tratar y qué metas y objetivos puedo lograr.
- Entregar esperanza al paciente de que se pueden generar cambios, conseguir metas y objetivos.
- Si bien nadie puede garantizar que una persona no tenga estrés o que éste desaparezca, lo relevante es que la persona que lo padece cuente con las herramientas suficientes para enfrentar correctamente esta reacción fisiológica cognitiva conductual adaptativa.
- Saber que el estrés no siempre es tratado de la misma manera. “Existen tratamientos estándares validados para el manejo de los trastornos ansiosos y depresivos, que suelen estar relacionados al estrés. No obstante, siempre hay un espacio en que el terapeuta realiza cambios e intervenciones dirigidas a cada paciente en particular”, explica el psicólogo.
- Finalmente, trazar metas o tareas sesión a sesión.